Era acostumbrado que los hijos de los nobles alejandrinos aprendieran la gramática escuchando y copiando las historias de los viejos papiros guardados de la podredumbre por sus venerables maestros. Uno de los más influyentes grecojudíos en tiempos de los ptolomeos dejó escritas algunas de las leyendas que aprendió de niño, aunque la mayoría de los escoliastas señalan cuánto añadió de su propia cosecha. Destaca el texto que narra las visicitudes de los caravaneros que arribaban a Petra trayendo fuego, misterios y bellas esclavas. Contaban que existe en las selvas de los hindúes un animal hecho de silencios, rayado a fuego por los dioses crueles, con dientes infectos que cuelgan de su fiero rostro. Pecados de especie que nadie conoce han condenado a este tigre a vagar con hambre insatisfecha, rodeado de una espesura tan rica en alimento que no acierta a decidir a quien matar. Cuando el hambre es tan grande que resuelve que toda víctima es apetecible, ya no tiene fuerzas para cazar, y muere. Su piel semidescompuesta y sucia sirve de escondrijo a sabandijas y serpientes.
lunes, 21 de abril de 2008
De Animae Bestiarum, Tercera Época, XXIII
XXIII EL TIGRE DE LA INDECISIÓN
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1 comentario:
Muy bueno JL, esta entrega me ha gustado especialmente. Espero continuar con El Agua de las Espadas entre hoy y mañana. Yo también ando un poco indeciso ;-)
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