martes, 11 de diciembre de 2007

No pasarán

Gotas de lluvia se deslizan,

Ya sin ira, al otro lado del cristal.

La tormenta queda en la retina.

El abrazo ardiente de los leños

Y un paladar tan suave como amargo

Parecen atarnos a este rincón.


Es extraño vernos aquí

Lejos del aroma a café barato,

De los juegos de palabras primaverales,

De las máscaras sin tragedia

Que vestimos arrogantes e ingenuos.


Mientras, cae tu voz dócilmente

Exenta de violencia y utopía,

Como un río encauzado.


¿Dónde queda el rumor libre,

Aquel “no pasarán”

Contra el presente autómata,

Contra su sordidez?


“No pasarán”.

¡Qué palabras tan poderosas!

¡Qué lento mantra

En medio de las cifras

Y la velocidad!


“No pasarán”,

Por más que estuvieran pasando

Una y otra vez

Llevándose consigo

Cualquier país para el deseo.


Aunque la historia ya no importe,

Aunque ahora estemos hechos

-Por lo tanto, deshechos-

Recuerdo el lema con nostalgia.


El tiempo me ha vuelto niebla muy tenue.

La experiencia, en vez de llenarme,

Me vació de la verdades de los otros.


Por eso, te ruego un “no pasarán”

Quizás el último,

Pues no apetece lo veraz,

Sino otro ensueño inocuo,

Un lugar donde encajar nuestro anhelo.


Ya sabes que una ficción repetida

Sobre todo cuando es hermosa,

Puede suplantar al recuerdo.

3 comentarios:

Rebis Dos Mil Siete dijo...

Comparto con vosotros la penúltima versión de este poema que escribí hace unos meses.

A raíz de algunas críticas al poema anterior me he replanteado la línea narrativa de los últimos poemas que estoy escribiendo.

Le doy la razón a Leo en que hay demasiada obviedad, de que hace falta precisión y algo más de misterio.

Este poema, que en su primera versión era demasiado evidente e impreciso, ha pasado por una fase de "emborronamiento". Espero que el resultado haya sido satisfactorio.

El siguiente paso es hacer lo mismo con "El convento".

Agradeceré vuestros comentarios. No estaría mal hacer un poco de taller.

Agustín Lozano de la Cruz dijo...

Me doy por aludido, aunque esta vez no me dediques el poema jeje.. además creo recordar haber leído la versión anterior, he estado buscándola en tu viejo blog para comparar pero no la encuentro.

Supongo, como dices, que has restado obviedad al poema, lo cual me parece bien. Siento una innegable identificación con el momento de derrota (otros lo llamarán madurez) que describes; yo ando instalado en ella desde hace tiempo y, lo que es peor, sin apenas nostalgia.

L Malaletra dijo...

Admitiendo que la poesía es género de ficción, debemos exigirle cierta verosilimitud -incluso ética-.
En este caso, tanto el título como el leit motiv lastran el poema en exceso, especialmete en ausencia de la suficiente distancia irónica entre el poema objeto y el poeta sujeto.
Se trata a sí mismo demasiado en serio.
No es verosimil que la generación de los niños de la democracia -apenas cumplidos los treinta- argumenten sus nostalgias de un "no pasarán" que remite a la resistencia franquista, al sitio de Madrid, al maquis.
Utilizar el lema no es lo peor; lo peor es que se toma en serio.
Yo rescataría los buenos versos que desperdigas por el poema para aventuras con más fortuna.