martes, 8 de enero de 2008

Dalias en invierno


Truffaut dice que no puede saber si una película es buena o mala cuando solamente la ha visto una vez. Es un cineasta excepcional y un crítico muy acertado, sensato y perspicaz. Un ejemplo de lo que digo: entiende mejor que muchos que el cine de serie B, con su popularidad y su efectismo comercial, esconde no pocas virtudes cinematográficas; las que aportan algunas películas de Alfred Hitchcock y la mayoría de Samuel Fuller. “Disparad contra el pianista” es un buen ejemplo, algo más que un simple guiño cinéfilo, de lo que digo.

Hace tiempo que, un poco hastiado de las decepciones del cine de estreno, decidí convalidar mis ansias cinéfilas con el rencuentro con un puñado de películas de hace varios o muchos años, pelis que, en su mayoría, ya había visto en alguno de los numerosos rincones de a doble sesión que frecuenté en mi juventud. El cine en casa ahora es más fácil que nunca. “No es lo mismo que la pantalla grande”, me dice un buen amigo. Es verdad, ahora estoy convencido de que es mejor.

No puedo decir que todas las películas que he revisitado me hayan gustado tanto o más que la primera vez. No sería cierto. Para no extenderme, he seleccionado tres con las que, por unas u otras razones, he experimentado el placer de El Cine.


1. JOHNNY GUITAR (Nicholas Ray). Considerado como un western crepuscular, cuenta con los buenos elementos del género, sin desmerecerlo. Johnny aparece (luego sabemos que re-aparece) en el salón de Viena, armado de una guitarra y un pasado del que no quiere acordarse. Dicen que todo hombre tiene un precio, y toda mujer un pasado. Aquí es al revés. Dos mujeres que se odian y un muerto antes del primer disparo. Hay una historia que se escurre entre los cortinajes de los escenarios, en unos diálogos secos y a veces broncos, especulando con una tensión que se rompe solo con los estallidos de la dinamita en la cantera próxima. Es un western sin apenas exteriores, solo el rojo de la camisa de Sterling Hayden y el negro del traje de la Crawford. El baile en el salón vacío y clausurado es una escena magistral. “Dime que siempre me has esperado, Johnny. Miénteme”.

2. JULIA (Fred Zinnemann). Lillian (Joan Fonda) es una escritora que ambiciona el éxito, del que no sabe disponer ni disfrutar sin la presencia de su marido y su amiga de la infancia, Julia (Vanesa Redgrave). Elementos de trhiller para una puesta en escena de época cuidadísima: la desaparición, la búsqueda, una organización clandestina, el éxito que naufraga en una Europa que hace aguas durante el nazismo. Un viaje en tren desconcertante, largo y tenso, en el que la viajera desconoce todo lo que le está pasando con esa torpeza del que juega a ser ingenuo. Zinnemann ha hecho películas perfectas, como “Solo ante el peligro” y “Un hombre para la eternidad” y otras simplemente espléndidas. Memorable la escena en que la Fonda intenta encender un cigarrillo sentada en la playa y apoyada en una cimbreante e inservible valla de maderas.
3. LA DALIA AZUL (George Marshal). Confieso mi pasión casi enfermiza por el cine policiaco de los 40s y 50s. Tanto más cuanto que aceptaré sin aspavientos toda sorpresa o crítica mordaz ante la elección de una película tan imperfecta. Un Raymond Chandler con prisas resulta el paradigma del desafuero: dialogos chispeantes de ironia y reproche (“le sientan muy mal las manchas de carmín al cuello de su camisa”) en un argumento deslavazado y a ratos inverosímil. Además, con ser una pareja icónica, Ladd y la Lake (guapos, exitosos, alcohólicos y enfermos mentales) no dan la talla aquí. Y sin embargo hay escenas impresionantes como la paliza y el secuestro de él. Y toda la película exhala un perfume de negritud embriagador. Algo parecido me ha ocurrido con FORAJIDOS (la mejor Ava Gardner en un clásico de Hemingway, The Killers), GARDENIA AZUL (guapisima la Baxter en un sobrio y duro film de Fritz Lang) y LA NOCHE Y LA CUIDAD (imponente Richard Wirdmark huyendo de su sombra por los bajos de la cuidad en busca de la perfecta Gene Tierny, más guapa que Laura, dirigidos por Jules Dassin).

Espero sus propuestas. Blackmail.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

De "Julia" tengo un vago recuerdo de su proyección durante un encierro en la facultad de medicina.
Me gustó la película y el contexto. Aquellos días de rebelión destilaron algo de esencia universitaria que quedaron fijadas a la película.
La veré de nuevo y revisitaré el fondo de memoria que no se hayan tragado las polillas.

Entresacar dos películas estupendas que hemos visto estas navidades:
1- "Mc Cabe and Mrs Miller" o "Los vividores" de Robert Altman: jugadores de pócker, fumadores de opio...Difícil olvidarla. Maravillosos minutos finales: persecución y abandono.
2- Las aventuras de Jeremiah Johnson de Sydney Pollack. Es una de mis películas favoritas.
Lucha por la supervivencia y el reconocimiento..... por una soledad suficiente buceando en las Montañas Rocosas.

eblantes dijo...

De Fritz Lang recuerdo como una gran película La mujer del cuadro con Edward G. Robinson. Realmente casi cualquiera de las películas policíacas de su periodo americano son interesante (Los sobornados, Mientras Nueva York duerme...)

Rebis Dos Mil Siete dijo...

No tengo mucho que aportar, ya que no soy para nada entendido en cine clásico. No obstante, te felicito de nuevo por tu entrada, ya que tras leerla me han entrado ganas de aventurarme en un mundo que siempre me ha quedado un poco lejos. Espero tu siguiente crítica.

Anónimo dijo...

Angela,
Es sensacional, yo ví Julia precisamente en el cine de la Facultad, aunque no estaba encerrado sino en la sala de proyección. La película habla de la dificultad de adaptarse a las situaciones en que la rebeldía es casi imposible. Tomo nota de Los Vividores y sería formidable que alcanzara el nivel de otras cintas de Altman, como "Caminos Cruzados" o "El Largo Adios". "Las Aventuras de Jeremiah Johnson" es una película que me encantó cuando la ví hace años. Tiene el punto de crudeza de esas peliculas de aventuras que cuentan la historia de personas desplazadas que deben sobrevivirse en la mayor hostilidad. Me acuerdo de "El Hombre de las Tierras Salvajes", "Un Hombre llamado Caballo" y "Los Dientes del Diablo" (esta última es poco especial).

Eblantes,
Para mí, "La Mujer del Cuadro" (en realidad La Mujer de la Ventana) es una extraordinaria historia con una ejecución sólo correcta. No en vano el guión es de Nunnally Johnson, ese director tan poco productivo que realizó la más que turbadora "Las tres caras de Eva" (¿cree que se puede ser de verdad tan múltiple?). Me acuerdo de una escena de La Mujer ... un tanto inverosimil en la que el protagonista se queda dormido leyendo El Cantar de los Cantares, uno de los libros más lúbricos que se hayan escrito... en La Bibia. No sabe E.G. Robinson lo que le viene encima después (¿o sí?). (Me acuerdo de esa escena de la pelicula Argel en la que Charles Boyer le dice a la protagonista que huele como un vagón de Metro de Paris). No es la pelicula que más me gusta de Lang. Me pasa un poco lo mismo con "Perversidad" (en realidad Scarlet Street), un remake de La Golfa de Jean Renoir, pero inferior a ésta. Lo mismo que "Deseos Humanos", que no alcanza la altura de "La Bestia Humana" también de Renoir. Sin embargo estoy de acuerdo en que "Los Sobornados" es cine negro de altura, con matones brutales que derriten la cara de preciosas mujeres que luego se convierten en personajes vengativos y furibundos. Un delicia áspera como la arena salada de la playa entre los dientes. No he visto "Mientras Nueva York duerme", pero pienso hacerlo, desde luego.

Fco. Javier Benitez,
Nada, eah, cuestión de ponerse y buscarle el gustillo.
Me encanta, me encanta.

klyendhar dijo...

Me alegra leer estas líneas llenas de entusiasmo cinéfilo...
Hace un par de semanas inauguramos en casa una especie de cine-club, revisionando algunas pelis que en su día nos dejaron huella.
"El acorazado Potemkin" fue la primera. En esta ocasión descubrí no pocos rasgos expresionistas en los gestos y ademanes de los actores en muchas de las escenas, sobre todo, esos puños crispados que me recordaron a los fusilamientos del 2 de Mayo. Impresionante la escena de ese bebé precipitándose en su carrito escaleras abajo.
La segunda peli fue "Historias de Nueva York", y esta ocasión fue la de Scorsese con sus "Apuntes al natural" la que más me gustó.
Esta semana le toca el turno a R. Altman, con "Caminos Cruzados".
Gracias por la entrada, fuego fatuo, no dudaré en bajarme alguna de las recomendadas que aún no he visto, como "Julia".

Anónimo dijo...

el cineclub en casa, sola o acompañada, es la mejor forma de distrutar de cine hoy por hoy

Anónimo dijo...

Qué puedo decir de Los Vividores (Mc Cabe y Mrs Miller) de Altman. Es una exhibición del cine esplendoroso que más me gusta.
Unos personajes errabundos y desdibujados como el hielo buscan abrigo en el nevado clima de Tennesse. No sabemos muy bien sus historias, y no nos importa mucho porque desde el principio sabemos que son vividores. El protagonista es el negocio, inherente a la ecología humana, se llame éste casa de lenocinio, pieles o ferrocarril. El poker, las putas, el opio y la caza del hombre retienen a los personajes en esta placenta inmensa. Se entra y no se sale. No raramente se queda uno flotando inmovilizado en el rio helado. Fascinante me ha parecido la épica historia de estos anti-héroes que zangolotean al rasgado de guitarra y voz bovina de Leonard Cohen. El montaje es talmente altmaniano, incomprensiblemente brusco y suave, con varias historias entrelazadas pero no superpuestas, con una imperceptiblemente lenta progresión del entramado (más que de la trama).
A recordar siempre la tensión experimentada ante el chagalliano baile sufí sobre el endeble lago helado al ritmo de violines del viejo oeste.
Gracias por la recomendación.